Cuando nadie te ve

Cuando nadie te ve

En España quedan pocos días para que acaben las vacaciones y se inicie la pre-temporada 20/21. En otros lugares del mundo todavía hay deportistas confinados.

Lo que hacen en ese momento está marcando ya su rendimiento a la vuelta a los entrenamientos.

Tras unos días de breve y merecida desconexión el deportista nunca debe olvidar que es deportista 24 horas del día y que su entrenamiento no acaba cuando se dirige al vestuario. Muchas veces la diferencia se marca…

…Cuando nadie te ve

Cuando nadie te ve. Cuando se apagan las luces. Cuando todo el mundo está descansando y nadie te observa.

Cuando el impulso natural es no hacer nada. Cuando tu estómago te pide un postre o una cerveza. Cuando te apetece acostarte a las tantas. Cuando estás cansado. Cuando no estás motivado. Cuando no tienes ganas. Cuando sientes que no tienes nada más que dar. Cuando estás frustrado. Cuando estás triste… Esos son los momentos. Son esos. Ahí se marcan las diferencias. Es fácil entrenar cuando estás animado y todo va bien. Ahí entrenan todos! Pero ahí no se marca la diferencia. La diferencia se marca cuando nadie te ve. Es ahí. En esas pequeñas cosas. Cada día. Donde sumas esas pulgadas. Esas pulgadas que después hacen que llegues antes. Esas pulgadas que te dan la dosis extra de confianza para salir al campo con la cabeza bien alta. Con la seguridad de que estás en tu mejor versión y todo irá bien.

Es un reto personal. Es por ti. Tienes que hacerlo por ti. Está muy bien el logro y el reconocimiento externo. Pero eso no puede ser lo que te mueve porque si eso no llega tarde o temprano te pararás. No es eso lo que te mueve. Te mueve ver tu mejor versión frente al espejo. Te mueve la búsqueda de esas sensaciones dentro del campo. Esas sensaciones de flotar, de fluir, de no cansarte, de estar lleno de energía, de sentirte rápido, ágil, fuerte…Eso es lo que te mueve: Sentir que has dado todo lo que TÚ tienes! Y, ¿sabes qué? Haciendo eso, el logro externo llegará. Pero no lo busques. No puede ser tu principal motivo.

Cada día estás compitiendo. Cada día estás jugando tu próximo partido. No importa cuando sea ese partido, lo que hagas hoy, aquí, ahora, en este momento, va a incidir de forma directa en tu próximo partido. En función de tu trabajo diario entras al campo ya como un ganador o lo haces como un perdedor. El partido lo empiezas a ganar hoy. Estás compitiendo ahora mismo. Sigue haciéndolo pase lo que pase. Sigue sacando ventajas. Hazlo por ti.

¿Te ayudamos ?

 

 

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